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BRAND - EL PODER DE LAS PRIMERAS IMPRESIONES

Me gustaría hablaros de algo que a priori puede parecer muy obvio, pero que en la práctica, es una clave que no todas las marcas analizan y ejecutan de la manera correcta. Se trata de la importancia de la primera impresión; Ese primer contacto que tienen tus potenciales clientes con la imagen que proyectas al exterior y la opinión que resulta de este “first frame” ¿Eres realmente consciente de cómo te perciben los demás?. Puedes creerme cuando te aseguro, que tomar conciencia de ello te dotará de un arma muy poderosa, que adecuadamente utilizada se hará eco muy positivo en los resultados de tus iniciativas. ¿Por qué?

La psicología en primer lugar y posteriormente la neurociencia, nos lo han demostrado de formas diversas, pero en resumen, sabemos que el hecho de formar un juicio rápido no es más que un mecanismo de defensa, que durante cientos de miles de años nos ha servido para identificar y diferenciar en un instante, algo peligroso de algo beneficioso. Así de simple. Pero hay más; este instinto de supervivencia - La primera impresión- que nos es tan natural y cuya ejecución no requiere de ningún esfuerzo, resulta una pulsión tan fuerte, que cambiarla posteriormente exige un gasto de energía para el cerebro, similar al que aplicaríamos para resolver un problema matemático complejo.

Otro hecho interesante que aplica al entendimiento y consecuencias de la primera impresión, es la premisa de que aproximadamente ⅔ de nuestras evaluaciones primarias tienden a ser negativas; Imaginémonos por un momento en nuestra versión más animal, digamos, atravesando una zona de selva, momento en el que escuchamos el crujir de una rama no muy lejos a nuestra izquierda. La probabilidad real de que este sonido provenga de un depredador que nos acecha con la intención de atacar es muy baja, sin embargo, con toda seguridad nuestro sistema de alerta nos dispondrá para una situación de peligro, mental y fisiológicamente, haciéndonos interpretar el crujido como una posible amenaza, contrayendo músculos, arterias y acelerando el latido del corazón. Esto es así porque resulta mucho más ventajoso en una situación semejante “pensar mal” y que finalmente todo quede en un susto, que ser demasiado optimista y acabar entre las fauces de una pantera negra.

A pesar de que este mecanismo de defensa primitivo ha quedado ya un tanto desfasado, la memoria genética evoluciona mucho más despacio que la seguridad del entorno y es por ello que en general, seguimos reaccionando con reticencia (⅔ de las veces) ante nuevos estímulos o informaciones.

La conclusión es que tendemos a contabilizar la información nueva como algo negativo, formándonos una composición de lugar en tan solo un instante, que se imprime en nosotros de forma que modificarla, requiere mucho más esfuerzo del que la mayoría está dispuesto a hacer. Debemos dejar fuera la valoración ética y entender que se trata, ni más ni menos, de un mecanismo de defensa inconsciente, cuyo origen tiene un sentido muy práctico para la supervivencia individual y colectiva.   

Ahora bien, sabiendo esto podemos evidenciar porque merece la pena invertir buena parte de nuestros recursos en que la primera huella, imagen o impresión que cale en aquellxs sobre los que proyectamos nuestra imagen de marca, esté debida y estratégicamente planificada, con el objetivo de causar el efecto deseado; Es ciertamente la primera impresión que causemos, con la que se formará la opinión que finalmente definirá el concepto que nuestros potenciales clientes tengan y mantengan sobre nuestra identidad. 

El desarrollo de esta estrategia puede parecer complejo y seguramente por ello, aparenta ser una herramienta reservada a marcas de primera línea en poderosas campañas publicitarias. Nada más lejos de la realidad, si bien es necesario entender cómo funcionan ciertos procesos mentales, existen pautas sumamente efectivas y perfectamente aplicables a pymes y emprendedores autónomos que, adaptadas de la manera correcta se traducirán directamente en clientes interesados -y si el producto o servicio es de calidad- en clientes satisfechos que repetirán la experiencia de tu marca, sea cual sea.   

A continuación os dejamos un artículo muy interesante sobre los basamentos de la primera impresión desde el punto de vista de la psicología social.









Sergio Iznaola
October 22, 2020